jueves, 6 de diciembre de 2012

Los medios de información y comunicación ya no son los mismos de hace unas décadas, y aunque siguen manteniendo e incrementando altos índices de audiencia, ahora cuentan con la participación de un “hermano joven”: Internet.
La prensa, el radio, la televisión y el cine, eran años atrás exclusivamente medios análogos, es decir, aquellos medios de información clásica cuya transmisión de contenidos se realiza de manera lineal y a los cuales habíamos estado tan acostumbrados. En la actualidad, cada uno de estos medios ha experimentado transformaciones notables con la introducción de nuevos procedimientos digitales incorporándose no sólo en la tecnología, sino también en los procesos de creación, edición, post-producción y distribución de contenidos interactivos.

Ahora bien, si los medios se han transformado también lo han hecho los mercados de consumo y las costumbres de los usuarios quienes se presentan como un público ávido y demandante de información. Nos encontramos así frente a un nuevo lenguaje audiovisual con sus propias reglas gramaticales y nuevos dispositivos para desplegar contenidos actualizados y de manera inmediata. Pero ante este escenario en constante transformación y crecimiento ¿Qué puede hacer el usuario común para diferenciar los contenidos que realmente necesita de aquéllos que no? ¿Cómo puede administrar su propio consumo de información de manera individual y enfocarse al manejo útil de datos más que en su acumulación constante?
Surgen entonces nuevas tendencias y corrientes epistemológicas que promueven formas alternas de aprendizaje en donde se enfatiza que lo que necesitan hoy día los usuarios es aprender a encontrar lo que quieren saber y cuándo lo necesitan saber, y además desarrollar las estrategias adecuadas para analizar y evaluar si la información obtenida es la indicada para resolver sus necesidades.
A. Dondis, en su libro “La Sintaxis de la Imagen”, aporta el concepto de “alfabetidad visual” en el cual mediante exploraciones, análisis y definiciones, propone una metodología capaz de educar a todo el mundo para incrementar en las personas la capacidad tanto de creadores como de receptores de mensajes visuales.
Por su parte y con un enfoque centrado en las TIC, el Center for Media Literacy, propone un conjunto de herramientas para el “Alfabetismo en Medios”, ofreciendo los fundamentos para organizar actividades de enseñanza y con base en la filosofía del “Empoderamiento mediante la Educación”. De esta manera, una persona “alfabeta en medios”, los utiliza de forma efectiva; hace uso del pensamiento crítico cuando evalúa los mensajes mediáticos; valora la veracidad de las fuentes; es capaz de leer y utilizar las imágenes visuales; es consciente de la multiculturalidad y se basa en múltiples perspectivas de análisis; sabe utilizar la diversidad de medios, y reconoce su influencia en las creencias y comportamientos de una sociedad.
Daniel Cassany, en su artículo “Leer en la red”, prefiere utilizar el término de “Literacidad crítica”, en sustitución del concepto “Alfabetidad”, pues afirma que una persona que no es alfabeta es por ende “analfabeta” y su significado puede ser considerado un insulto y utilizado para discriminar o agredir verbalmente a los demás. En la “Literacidad crítica” no se privilegia la recuperación de contenidos en la red tanto como en identificar el punto de vista que ofrece; es decir, la ideología que existe detrás de ese contenido.


En este panorama diverso, hay que añadir que los medios en Internet han evolucionado hacia las redes sociales, la creación pública de contenidos y el uso de las Tecnologías de Información y Comunicación. Los estudiantes de ahora han cambiado radicalmente tanto en su forma de pensar como de procesar la información; ya no son el tipo de estudiantes que nuestro sistema educativo tradicional había estado acostumbrado a formar. Hoy día, el texto digital es más flexible para su lectura, edición y publicación que el texto lineal en papel. Si antes la información entre usuarios no pasaba de ser una mera charla entre conocidos, ahora adquiere otra dimensión y nuevos significados a través de la publicación de blogs y foros creados por consumidores los cuales además son “indexados” por los buscadores permitiendo su consulta y rápido acceso prácticamente por cualquier usuario.
Cualquiera puede crear su propio micro medio (blogs, podcasts, videocasts, wikis, etc.) y publicar información al alcance de todo el mundo. El proceso es sencillo; los usuarios sin proponérselo ayudan a ordenar y clasificar el contenido “etiquetándolo” para facilitar su catalogación y distribución, contribuyendo al mismo tiempo a la democratización y socialización de los medios. Los productores y consumidores Web 2.0, deciden qué consultar y bajo qué condiciones,  es decir, exigen calidad de los medios.
La máquina somos nosotros
Ahora más que nunca hay que preocuparse por cubrir las expectativas de los usuarios consumidores y evitar la información no solicitada e intrusiva ya que ellos están ocupando los principales espacios de Internet que antes eran dedicados a la publicidad y por personas dedicadas exclusivamente al negocio publicitario.
Sin embargo no siempre fue así; la mayoría de las páginas se construyeron originalmente en HTML, y la interactividad se llevaba a cabo únicamente a través del hipertexto; al pasar el tiempo se incorporaron gradualmente los elementos multimedia. Con el surgimiento de XML, la forma y el contenido de las páginas se han separado, así los datos pueden ser ordenados y transportados independientemente y sin restricciones de formato.
Una vez separada la presentación del contenido, los usuarios no necesitan saber códigos complejos para subir información a la Web; así nace la Web 2.0, como un paradigma en el cual los usuarios son los responsables de organizar toda la información, construyendo una red diferente, donde nosotros (todos nosotros) somos la red. La Web en sus inicios enlazaba sólo información; con la Web 2.0 se enlazan personas.
Cada vez que subimos y etiquetamos una página, y cada vez que definimos un enlace le estamos enseñando una idea, un gusto o una preferencia a la máquina, y a su vez, la máquina nos está enseñando… ¡Ahora la máquina somos nosotros!
http://www.youtube.com/watch?v=6gmP4nk0EOE
La revolución social de Internet
La democratización de los medios ha provocado que los usuarios tengan la misma posibilidad de informar que un periódico; el costo de difusión es muy bajo y sólo basta una computadora con acceso a Internet. Hay una gradual migración de los medios tradicionales de comunicación hacía la publicidad y difusión en línea; los consumidores cada vez son más difíciles de alcanzar debido a que se informan principalmente de los comentarios hechos por otros usuarios sobre determinado producto o suceso.

Hoy más que nunca se tiene que reconsiderar la producción y distribución clásica de los contenidos pues los usuarios (Que se encuentran dispersos en los micro medios de Internet) confían más en las actualizaciones vía RSS, y podcast, consumiendo noticias breves de última hora y referencias sobre los productos, que serían difíciles de producir por otras fuentes y cuyo contenido es publicado por alguien con los mismos intereses. Los usuarios tienen la posibilidad de producir y recibir información que antes estaba restringida o se hallaba perdida por la Web. De esta manera entró en juego el antiguo paradigma publicitario.
Las empresas y medios informativos enfrentan un público cada vez más fragmentado. La producción de periódicos cada 24 horas y spots publicitarios es rebasada por la publicación constante de los micro medios. Los periódicos impresos han experimentado una baja en sus ventas pues los usuarios ya no buscan noticias; las noticias los encuentran. Escuchar o leer de alguien como yo un comentario positivo sobre un producto es más efectivo que un buen anuncio. Estas nuevas actitudes obligan a una mayor responsabilidad y ética por parte de las empresas e instituciones y a redefinir los vínculos entre ambas partes.
http://www.youtube.com/results?search_query

Los medios Web 2.0 no son una moda, son un cambio fundamental en la manera de comunicarnos. En un futuro cercano ya no buscaremos tampoco productos o servicios, ellos encontrarán a los usuarios vía redes sociales.
Actualmente se están preparando a los estudiantes para realizar trabajos que todavía no existen y usando tecnologías que no se han inventado. La cantidad de información técnica se está duplicando cada 2 años.http://www.metacafe.com/watch/
 
Debemos considerar que la computadora de nuestro celular es un millón de veces más barata, miles de veces más poderosa y cientos de miles de veces más pequeña que la primera computadora empleada por el MTI, en 1961. Lo que antes se utilizaba para caber en un edificio ahora cabe en un bolsillo; lo que ahora cabe en el bolsillo cabrá en 25 años en una célula sanguínea. Para 2013, se creará una supercomputadora que rebasará las capacidades del cerebro humano, y para 2049, una computadora de 1000 dólares rebasará la capacidad de procesamiento de la raza humana. Los dispositivos móviles serán la principal herramienta de conexión a Internet en 2020.
http://www.google.com.mx/#sclient=psy&hl=
 


Vivimos en tiempos exponenciales, el caudal de información se duplica rápidamente y no alcanza el tiempo para asimilar los avances tecnológicos y comunicacionales. Sin embargo, debemos estar conscientes de la necesidad de replantear las relaciones entre los usuarios y los medios y prepararnos para el futuro, así como valorar los nuevos derechos de autor, la identidad, la ética y la estética, la privacidad, el comercio, el amor y todas las actividades humanas que realizamos en la red. Surgen varias incógnitas ¿Se están usando adecuadamente los nuevos medios? ¿Cómo se usarán las redes sociales? ¿Qué pueden aportar a la educación?
Como siempre, el mundo académico apenas empieza a investigar seriamente este fenómeno y sus posibles implicaciones cuando el sector empresarial ya comenzó a analizar el entorno buscando nuevos modelos de negocios. Nos encontramos ante una realidad en transformación; una realidad 2.0.
Los modelos educativos se encuentran en constante redefinición de sus paradigmas y en gran parte se debe a la aparición de nuevas tecnologías, revalorando por consiguiente los sistemas de educación y dando lugar a nuevos escenarios de aprendizaje. Como docentes es indispensable formar ciudadanos reflexivos y competentes en el uso y aplicación de las tecnologías, que sepan buscar, analizar y evaluar la información obtenida, y con ella, sean capaces de resolver problemas y tomar decisiones; que sean creativos y creadores de soluciones, comunicadores, colaboradores y productores empleando los recursos y medios actuales.
Hay que permanecer alerta a los cambios; escuchar primero y vender después, ser creativos y comunicar de forma diferente. Estamos dejando atrás la época de las personas inteligentes; viene una nueva época, la época de las personas creativas. La época de las redes sociales y los nuevos medios.